Casualmente, esa es la pregunta que viene a mi cabeza cada vez que estudio más sobre la comunicación.
Supuestamente (y digo supuestamente y está bien dicho), aquí venimos para estudiar sobre la comunicación. Y yo me pregunto, ¿si ni siquiera los más prestigiosos doctores en comunicación se aclaran sobre lo que ellos mismos estudian, pretenden que lo hagamos los estudiantes?
Es cierto que la comunicación es un campo demasiado amplio, complejo y cambiante como para aceptar sin más una teoría desechando otras, pero tampoco nos podemos sostener a que cada uno diga lo que piense (por muy razonado que esto esté) y aceptarlo, si queremos llegar a tener algo sólido sobre lo que trabajar.
Por otra parte, es totalmente razonable y lícito que cada uno tenga su propia opinión sobre el tema. El problema es que se contradicen. Por ejemplo, para el interaccionismo simbólico la verdadera comunicación descansa en el tú a tú; es algo personal y humano. Entonces,¿que se supone que hacen los profesionales de la comunicación cuando escriben en un periódico, hablan en un telediario o se dirigen a un público mediante una valla publicitaria?
Desde mi humilde opinión yo me pregunto, ¿qué pinto yo aquí estudiando algo que nadie sabe a ciencia cierta lo que verdaderamente es?
Ahí queda eso.
No es que con la llegada de Internet haya llegado la tempestad. Lo cierto, ya lo dice mi tocaya Laura San Isidro en ¿Qué pinto yo aquí?, es que cuando no se abrían abierto las puertas del “world wide web” también era difícil el acercamiento y el consenso en torno a una definición de comunicación...