A pesar de poder parecer anticuada, qué queréis que os diga, me quedo con el papel. Los diarios digitales están actualmente tratados muy superfluamente, incluso por los propios periódicos (si no recuerdo mal, en La voz de Galicia edición digital, sólo hay siete personas trabajando).
Si tuviese que adjudicarles un adjetivo a las ediciones digitales, sin duda sería el de populistas. Sólo publican aquello que saben que atraerá a los internautas. A veces, suprimen información sobre temas no muy visitados, como puede ser economía, para dar una mayor importancia a otros, como por ejemplo el deporte. Además, las noticias son escuetas, a veces demasiado comprimidas. La razón de esto es muy comprensible: los internautas buscan información actualizada (las ediciones digitales actualizan sus noticias cada 15-20 minutos) de forma que se puedan enterar de ellas de una ojeada (el tiempo medio de los visitantes de estas páginas se sitúa alrededor de los 6 minutos). Pues bien, como ya he mencionado, la inmediatez de las noticias es una de las mayores ventajas de este soporte, aunque muchas veces no les de tiempo ni a redactarlas y se publican tal cual les llega de las agencias de noticias (razón por la que en ocasiones varias ediciones publican exactamente lo mismo). Pero no todo van a ser desventajas, bajo mi parecer la mayor virtud que tiene este soporte es la comodidad: actualmente los móviles nos ofrecen la posibilidad de poder consultar las últimas noticias en cualquier situación, sin la necesidad de portar un periódico.
A pesar de las ventajas que puede tener la edición digital, en España no está bien explotado. Las páginas son o un lío ( El mundo ofrece demasiada información comprimida en demasiados links, que llegan a saturar), o demasiado simples y sin atractivo (El país resulta del todo insípida, aunque no más que La vanguardia, cuya sobriedad se confunde con mediocridad), o simplemente parecen hechas sin ningún tipo de criterio (Faro de Vigo). Se asemejan más a un blog que a la edición digital de un periódico.
La edición papel, dejando a un lado las preferencias ideológicas de cada diario, sigue sin variaciones algunas desde sus inicios. Su información es más elaborada que la digital; trata todos dos temas más o menos superfluamente, dando mayor importancia a unos que a otros, aunque sin caer en el sensacionalismo de países como el Reino Unido (que incluso abren con noticias de prensa rosa). Su gran base económica es la publicidad, aunque parece que quieran esconder este detalle, al contrario de uno de sus primos hermanos, la prensa gratuita, que no esconden que su sustento ( además el único) es la publicidad. Éstos últimos, están consiguiendo que la gente se habitúe a leer prensa, están captando nuevos lectores, acercando la libertad de expresión de la prensa a más gente. Sus contenidos distan un poco de la prensa habitual, son mucho más populares. Sus fotografías son muy pobres y es menos extenso que el de pago.